ADOLECENTES EXPUESTOS A INTERNET

 

ADOLESCENTES QUE SE EXPONEN A INTERNET,  NO ADVIERTEN LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS. 

"Sal√≠ en todos los canales. Soy famosa jajaja!", public√≥ en Facebook M., una ni√Īa de once a√Īos que subi√≥ un video en que aparec√≠a manipulando un arma de fogueo que se dispara accidentalmente. En esa red social ya acumula 4.600 seguidores y su video fue publicado en todos los canales de la TV local.

Como ella, cada vez más adolescentes chilenos se suman a la moda de subir videos de sí mismos para mostrar su atractivo físico, para alardear de sus bienes o para darse a conocer.

Nina Arenas, de 17 a√Īos, es otra de las que se hizo famosa en YouTube. En el video se la ve llorando porque compr√≥ una entrada de 140 mil pesos para el concierto de Justin Bieber, pero no la de 400 mil, que permite conocerlo en persona. "Los sue√Īos no se venden", reclama. Ya tiene 7.300 seguidores en Facebook y se ha convertido en l√≠der de las fan√°ticas del artista, aunque tambi√©n lo ha pasado bastante mal por las burlas que ha recibido por su actitud.

Esto es un fen√≥meno propio de los adolescentes, seg√ļn escribe en su blog en The Huffington Post la psicoterapeuta Fran Lasker. "Ellos tienen su propia marca, que se ve reforzada por el n√ļmero de 'me gusta' que reciben".

Para la especialista, publicar videos, fotos y actualizar el estado en las redes sociales es una forma divertida, inmediata y eficaz para alardear o expresarse. Cualquier oportunidad sirve para mostrar su vida. "La obsesión por ganar 'me gusta', alienta sus actos de desvergonzada jactancia, alarde y engrandecimiento. Me he dado cuenta de que no tienen reparos en publicar eventos que ellos nunca harían cara a cara", escribe.

Caer en estas conductas dependerá de la personalidad del adolescente y el nivel de acceso que tenga a internet. "Un grupo de ellos tiene rasgos narcisistas e histriónicos, lo que es una ecuación perfecta para satisfacer su necesidad de validarse frente al resto y mostrarse", explica la psicóloga Sandra Troncoso, directora del centro Psiquis.

Mientras las mujeres buscan reconocimiento a su belleza, ellos suelen mostrar proezas en deportes extremos.

El problema es que no saben distinguir el l√≠mite entre lo p√ļblico y lo privado, por lo que no dimensionan la repercusi√≥n. "Todos quieren ser famosos, populares y con muchos seguidores, pero terminan pagando demasiado alto por esa popularidad", dice El√≠as Arab, psiquiatra de la Unidad de Adolescentes de Cl√≠nica Las Condes.

Las burlas y el acoso cibern√©tico no se dejaron esperar para M. y Nina, lo que a juicio de ambos especialistas termina por mermar a√ļn m√°s su autoestima.

Problemas de personalidad, de conducta, trastornos depresivos o ansiosos pueden desencadenarse por situaciones como las vividas por estas jóvenes.

El apoyo de los padres es fundamental, a juicio de Arab. Educarlos y orientarlos en el uso de internet es lo m√°s eficiente para que moderen sus comportamientos virtuales, concluye.