FACEBOOK Y SUS REDES

ESTUDIO EN ADULTOS JOVENES:

Facebook acerca, pero no hace más felices a las personas.

Pese a que cumple con la necesidad de conexión que tiene el usuario, en lugar de mejorar su bienestar, puede socavarlo, sobre todo en los más dependientes.  
Camila Sandoval C. Con más de mil millones de cuentas, Facebook es indiscutiblemente la red social número uno del mundo. Según cifras entregadas ayer por la compañía, seis de cada 10 usuarios latinoamericanos se conectan diariamente a ella.

Pero poco se sabe sobre cómo su uso influye en el bienestar de las personas a través del tiempo.

Ahora, un estudio de la U. de Michigan, en EE.UU., afirma que si bien Facebook ayuda a las personas a que se sientan conectadas con otros, no necesariamente las hace más felices, si no que disminuye su bienestar. El trabajo, publicado ayer en la revista científica Plos One, declara ser el primer estudio que examina la influencia de Facebook en la felicidad y satisfacción del usuario en el tiempo.

Para hacerlo, midieron la felicidad -entendida como el nivel de satisfacción con la vida y la sensación de bienestar diario- en un grupo de adultos jóvenes conectados a Facebook a través de sus teléfonos inteligentes.

"Esto es parte de una serie de trabajos para medir la influencia que tienen las redes sociales en la vida de las personas. Si bien satisfacen la necesidad humana básica de conexión social, en lugar de mejorar el bienestar encontramos que el uso de Facebook lo socava", dice a "El Mercurio" Óscar Ybarra, uno de los coautores del estudio.

La investigación encontró que aquellos que utilizaban Facebook durante un período más largo de tiempo, es decir más allá de dos semanas, se sentían peor posteriormente y declaraban menor satisfacción con su vida.

Dependencia negativa

"Facebook es un espacio de común interacción que para algunos genera satisfacción y a otros los amedrenta fuertemente. Si su uso no se cuida, puede generar dependencia, lo que termina afectando la vida diaria", dice el psiquiatra Jaime Santander, de Red Salud UC.

Aunque no afecta a todos por igual. "Los usuarios dependientes son los más vulnerables porque se ven influidos por las opiniones y afectos de otros manifestados a través de la red social", explica Sandra Troncoso, psicóloga del Centro Psiquis. Ellos sienten pena, rabia y angustia incluso porque no reciben respuesta de un contacto.

Para Troncoso no solo influye en el ánimo, sino también en la calidad de vida. "Pierden horas de sueño, de descanso o de comida por estar conectados", agrega.

Ybarra destaca que las interacciones directas con otras personas, la comunicación cara a cara, llevaron a la gente a sentirse mejor con el tiempo. Además, las personas del estudio no eran más propensas a usar Facebook cuando se sentían mal o cuando estaban solos.

"Estar en Facebook e interactuar con otros es agradable, cuando eso se interrumpe es como el término del fin de semana y la venida del lunes", agrega Santander, que está estudiando la dependencia a las redes sociales. En un sondeo preliminar, este psiquiatra descubrió que cerca de un 20% de los estudiantes de medicina de la UC mostraba cierta dependencia y abuso de las redes sociales, incluyendo síntomas como angustia por no estar conectado.

Por otra parte, en 2012 un estudio publicado en la revista Psychological Science afirmó que Facebook no es bueno para las personas con baja autoestima. "Pese a ser importante para mejorar la amistad, en la práctica, las personas con baja autoestima tienen un comportamiento contrario a ese objetivo: bombardean a sus amigos con chismes negativos sobre sus vidas y son menos agradables", señala.