MUERTE DE UN PADRE APOYO PSICOLÓGICO

La muerte de un padre o madre es una de las pérdidas más importantes del ser humano.

  • Nos genera mucho dolor
  • Nos hace vulnerables
  • Y si esta muerte ocurre en la infancia o en la adolescencia nos podría afectar aún más, ya que no hemos desarrollado los recursos y habilidades de un adulto.

El niño queda con carencias emocionales, en desventaja emocional y social.

Los niños viven el duelo dependiendo de la etapa del desarrollo en que se encuentren:

 

  • 0 a 2 años: puede expresar el dolor de la pérdida de la figura de apego con conductas diferentes llanto irritabilidad, etc.
  • 3 a 5 años: a esa edad los niños tienen pensamiento mágico, la muerte es reversible, la madre está durmiendo va a despertar.
  • 6 a 8 años: la podrían vivir como un castigo, con miedo a perder al otro padre. 
  • 9 a 12 años: tienen un concepto más adulto de la muerte, de su irreversibilidad, presentan dificultad para hablar del tema.
  • 13 a 18 años: pudieran presentar conductas de algo riego.


Generalmente los niños expresan su duelo:

  • Tornándose demandantes
  • inseguros
  • con sensación de abandono
  • y emociones cambiantes
  • rabia
  • pena
  • ansiedad

Sentir culpa, tener miedo a morirse, y preocupación por quién los va a cuidar son frecuentes en esta etapa.

Sugerencias:

  • No parentalizarlos (hacerlos cargo, responsable de su madre o padre sobreviviente o de sus hermanos).
  • Evitar verbalizar pensamientos catastróficos como: qué va a ser de nosotros, que haremos si él o ella. 
  • Dejar que exprese sus emociones no limitar su pena ni sugerir que no llore. 
  • Permitirles ciertas licencias como que disminuya su apetito, su rendimiento escolar, etc. 
  • Hablar con la verdad, no confundirlos.


Perder un padre o madre a temprana edad podría ser un factor de riesgo de probables alteraciones psicológicas en la adultez, diversos estudios indican una tasa más alta de depresión, trastornos de ansiedad e inseguridad.


Sin embargo depende de varios factores como:

  • La edad que tiene el hijo en el momento en que ocurre la muerte.
  • Las circunstancias. 
  • El sexo del hijo. 
  • La cercanía con el padre que fallece.


Sin embargo las evidencias actuales sugieren que cuando hay efectos significativos, secuelas en la adultez, podrían haberse debido a las consecuencias de la pérdida, a las circunstancias posteriores a la muerte del padre o madre como:

  • cambio de colegio,
  • cambio de casa
  • disminución de la calidad de vida
  • depresión del padre sobreviviente
  • Más que al propio duelo.


Por lo tanto es de vital importancia la actitud que tenga el padre sobreviviente, ante el o los hijos que fueron afectados por la pérdida, como también el apoyo de las familias de ambos padres.